Reseña histórica

Al contar la historia del Instituto de Educación Superior de Tupungato destinado a la formación de docentes lo enmarcamos en  una sucinta reconstrucción del significado social y cultural, en términos de reivindicaciones locales reales y concretas que vino a satisfacer.

En primer lugar, no parece arduo recordar que, como parte del proceso de formación del Estado nacional, la escuela argentina nace bajo el signo de un contrato específico: contribuir a la construcción de un pacto democrático, de una conciencia política colectiva, de una sensibilidad social y ciudadana. Desde su nacimiento con el proyecto nacional, la escuela está en el centro de ciertos ideales que funcionan como premisas y también como promesas: la idea de escuela no contaminada por las distorsiones de una sociedad capitalista y mercantil, la educación como un derecho destinado a compensar desventajas sociales hereditarias.

El sostenimiento por el Estado de la escolaridad gratuita y obligatoria, formó parte de la idea moderna de crecimiento y progreso por el conocimiento y la equidad, por la justicia y la educación. En el despliegue de este proyecto, una de las misiones centrales de la educación era contribuir a asentar también una solidaridad explícita que partía de la propia idea de Nación, garantizada en la obligación no cuestionada de proveer un mínimo de bienestar social (sobre todo al sector de población más necesitado).

En este contexto, la presión ciudadana y el ejercicio de los derechos que apelan a la construcción  social de la propia realidad es imprescindible. En Tupungato, una larga serie de esperas, proyectos y reclamos dio por fruto la creación, en 1984, del Instituto Nacional de Enseñanza Superior.

El Instituto de Educación Superior 9-009 es el único establecimiento de nivel terciario en el departamento. El mismo vino a satisfacer una demanda imperiosa de las jóvenes generaciones que deseaban  incorporarse al mercado laboral desde una posición menos desventajosa. Por una parte, la creación de la institución reivindicaba el derecho de los tupungatinos a ser reconocidos como una población con una específica demanda de docentes y de formación de recursos  propios, y dejar así de depender del esfuerzo personal de quienes podían formarse fuera del Valle de Uco en los grandes centros poblados, o bien trasladarse desde ellos hasta Tupungato para garantizar el servicio educativo.

Pero por otra parte, también las deformaciones del mercado de trabajo por la desestructuración regresiva de la industria y el agro, sumado al aumento de la matrícula en todos los niveles, convierten al sistema educativo en una alternativa de mercado laboral donde depositan sus expectativas de trabajo una importante capa de las nuevas generaciones (fenómeno que en los grandes centros urbanos se verifica con mayor contundencia).

Bajo este signo nació el Instituto, que comenzó con el Profesorado de Física y Química, y cuya expectativa era satisfacer una amplia franja de la enseñanza de estas disciplinas en el nivel medio.

Quienes estuvieron el día de la inauguración (10 de abril de 1984) no olvidan las circunstancias en que una nutrida concurrencia asistió al acto en la esquina de Liniers y Beltrán: era el periodo de regreso a la democracia y la población estaba ávida de participar en eventos culturales, sobre todo porque –como en este caso- representaba la satisfacción de un anhelo muy caro a la ciudadanía del Departamento. Además,  no   fue una inauguración de rutina. Estuvieron presentes autoridades de primera línea en ese momento: el Gobernador de la Provincia, Santiago Felipe Llaver; la senadora nacional Margarita Malharro de Torres, a quien todas las voces señalan como la responsable última y principal gestora por haber logrado la creación del establecimiento; Bernardo Solá, Secretario de Educación de la Nación; el Intendente de Tupungato, Don Santiago Ángel García; el Ministro de Educación de la Provincia, Hugo Duch, junto a otros funcionarios, legisladores provinciales y ministros; el rector de la Universidad Nacional de Cuyo (en proceso de normalización), Isidoro Busquets.  A tono con la ceremonia se había emplazado un palco techado para las autoridades, desde el cual se dirigieron discursos en los que primaba el tono de una encendida defensa de los ideales democráticos en contrapunto con el pasado reciente de autoritarismo e ilegalidad.

Como muestra de la expectativa generada por la habilitación de estudios terciarios en la zona, los aspirantes inscriptos en esa primera apertura fueron 120 o más. La primera Rectora del Profesorado, Marta Pannocchia, contó con la inestimable ayuda de un grupo de colaboradores que trabajaron desinteresadamente durante casi un año sin percibir su sueldo: la secretaria, Patricia Ropero; la bedel, Graciela Juri; el ayudante de trabajos prácticos, Raúl Salinas; los profesores María de las Mercedes Grozona, Mabel Burne, Hugo Zaragoza, Francisco Tapia y Eduardo Ruiz Peyré.

El profesorado comienza las clases en un viejo edificio, frente a la plaza departamental, que había sido una sala de primeros auxilios, con una matrícula de características sumamente heterogéneas ya que consistía en alumnos egresados del nivel medio de distintas promociones, acumulados a la espera de la apertura de una carrera de nivel superior.

El edificio contaba con un aula acondicionada, un laboratorio y una dependencia administrativa; posteriormente con el crecimiento gradual del Instituto se habilitaron dos aulas más y otra dependencia administrativa. Luego de tres años de su inauguración, el techo del laboratorio se derrumbó y el local debió ser abandonado por sus malas condiciones edilicias. Un largo peregrinar por varios establecimientos escolares sucede a esta etapa; funcionó durante un año en el Colegio Compañía de María, y luego en la E.N.E.T. N°1 “República Italiana”; un detalle anecdótico da cuenta de las incomodidades: algunas clases debían impartirse en forma rotativa en la galería de esta escuela, precisamente por falta de espacio.

Finalmente, y aprovechando la habilitación del nuevo edificio del Colegio Nacional “Domingo Faustino Sarmiento”, el Instituto se traslada definitivamente a las resplandecientes instalaciones, pasando a funcionar en horario nocturno. Entretanto, ha cambiado la especialidad: habiendo once egresados del Profesorado en Física y Química, pasa a ser Profesorado en Ciencias Naturales. Luego, con un total de dieciséis graduados, cambia a Profesorado de Enseñanza Primaria, que se transforma en 1993 en el Profesorado de Enseñanza Básica a partir de la sanción de la Ley Federal de Educación. La jurisdicción deja de ser nacional, dependiendo hasta la actualidad de la Dirección de Educación Superior de la Provincia de Mendoza. No obstante ello, el actual Instituto de Enseñanza Superior N° 9-009 participa de la Red Federal de Formación Docente Continua, lo que significa una importante oferta de reconversión y actualización para los docentes del Departamento. En este aspecto atiende a la población docente de las escuelas primarias de la zona, entre las cuales un alto porcentaje es rural, y de 4 colegios secundarios, ofreciendo tanto la posibilidad de cursos de perfeccionamiento y actualización, como los circuitos de reconversión docente establecidos a partir de la reforma educativa.

Esta instancia justificó, más allá del mantenimiento del Profesorado hasta 1999 (cuyos niveles de matrícula fueron bajando a medida que se satisfacía la demanda de docentes en los establecimientos de la zona), la existencia del I.E.S como garantía de dos procesos: por una parte, como un enclave de la política educativa a través de la permanente capacitación para la transformación del sistema, iniciada en 1993. Pero por otra parte, como un centro capaz de convertirse en una herramienta para los docentes del Departamento a partir de la cual tengan la posibilidad de reflexionar sobre sus propias prácticas, y generar desde sí alternativas al creciente descrédito y deslegitimación en que se encuentra su actividad.

La perspectiva que no hay que perder de vista es que si bien el proyecto educativo debe tender puentes entre la economía y la producción, no puede descuidar las pretensiones humanistas de la educación. Este perfil de una escuela no sólo orientada a proveer de mano de obra para el mercado de trabajo, sino que también procura formar ciudadanos críticos y creativos sin descuidar los valores de su propia comunidad, es un resguardo, incluso de la democracia.

En un pueblo como Tupungato, con una gran demanda de ofertas educativas capaces de enfrentar con éxito los problemas concretos de ruralidad y semi-marginalidad en que se halla una porción importante de su población escolar, el deterioro del servicio educativo se traduce en mayor segregación para los sectores más desfavorecidos de la sociedad.

El reclamo de mayores y diferenciadas posibilidades educativas para el pueblo de Tupungato se inscribe en este marco; justo sería que la experiencia del I.E.S N° 9-009, fuese aprovechada y potenciada, dando lugar a que la propia comunidad viese alimentada su necesidad de nuevas carreras e instituciones que acompañen y den la base al crecimiento de la comunidad.

Es por lo antes mencionado que a partir de 1999 el I.E.S. se transforma en una institución de formación mixta, incluyendo en su oferta el Profesorado de Matemática para la E.G.B.3 y Polimodal, en cuanto a la formación docente, y a la Tecnicatura en Producción Agrícola con Orientación en Recursos Hídricos, por la formación técnica. Con posterioridad, en el año 2003, atendiendo a la demanda del Valle de Uco, se reconvierte el Profesorado de Matemática dando lugar a la iniciación del Profesorado de Inglés para la E.G.B.3 y Polimodal, el cual se encuentra en plena ejecución. Teniendo en cuenta que esta Institución es de carácter mixto, se hizo necesario reforzar el aspecto técnico de la oferta educativa; por tal motivo después de haber estudiado cuidadosamente el campo de aplicación y la demanda, durante el año 2004 se incorpora como nueva carrera, la Tecnicatura en Turismo con Orientación en Turismo Alternativo.

Estas últimas acciones ayudan a satisfacer algunas de las necesidades de esta sociedad, potenciando y estimulando el crecimiento intelectual y económico de una comunidad alejada de los grandes centros urbanos, lo cual en cierta manera la limita en su crecimiento y desarrollo hacia el futuro.

A partir de febrero de 2007 el IES N° 9-009 cuenta con edificio propio, compartido con la Esc Nro 4-122 “República Italiana”.